La violencia de género se ensaña en los pueblos

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La violencia de género supone una violación de los derechos humanos y puede manifestarse de diferentes formas, tanto en la esfera privada como en público. Es una lacra que afecta a mujeres de todos los países y todas las edades, hasta el punto de que una tercera parte de las mujeres del planeta -más de 730 millones de personas- son víctimas de violencia física o sexual, según datos de la Organización de Naciones Unidas -ONU-. Cuando vives en un entorno pequeño, donde todo el mundo se conoce, es difícil perder el miedo al qué dirán. Porque lo dirán todos. Porque todos nos ponemos cara y nombre. Porque todos hacemos valoración de una situación que puertas para afuera nada dicta con la realidad que se vive en la intimidad familiar. La sensación de opresión al imaginarlo es poderosa. Ese miedo se convierte en el aliado perfecto para aislar a las mujeres víctimas de violencia de género en entornos rurales: “es una losa muy grande la que llevan las mujeres a sus espaldas. Si lo sufres y lo callas, causa aun más dolor”. El maltrato se ensaña con mayor dureza con las mujeres del campo, que tienen menos medios específicos para encararlo. “Lo que estamos percibiendo que sucede es que esa distancia entre lo urbano y lo rural para ellas es todavía un paso importante por recorrer. Cuando las cosas van mal está más distante la ayuda, los servicios o el apoyo y eso hace que en casos de violencia de género en el ámbito familiar desde lo rural es más duro de llevar y de salir adelante”, destaca Ana Álvarez, promotora de Igualdad y Empleo de la Federación de Asociaciones de Mujeres Rurales, Fademur, en Asturias.

No obstante, “el asesoramiento está funcionando en la medida que se lo acercamos. Llegamos a ellas, no las hacemos tanto desplazarse sino que desde Fademur llegamos a esos núcleos más rurales. Lo hacemos de la mano de ayuntamientos, instituciones u organizaciones que colaboran. Se crea un entorno de confianza, seguro, en el que ellas se abren. Y lo hacen”. Lo importante: “no están solas. Todas remamos con todas. Se crea red”, explica Álvarez, y reconoce que “se está haciendo mucha labor educativa. En las escuelas se está trabajando la igualdad como concepto transversal pero luego nos falla el ejemplo. Eso hace falta trabajarlo, poner en valor la igualdad en el hogar. Para los jóvenes debemos ser un ejemplo. Hemos dado un paso de gigante, pero la igualdad debemos seguir ejemplificándola cada día”.

Fademur es una organización que nació hace 20 años para luchar por los derechos de las mujeres en el entorno rural, por su empoderamiento económico, pero también personal y que representa a más de 55.000 mujeres con el objetivo de mejorar su situación y lograr la igualdad, y con motivo del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres, el pasado 25 de noviembre, presentó su nueva campaña de lucha contra la violencia de género ejercida en los pueblos. Y es que, “proporcionalmente, el machismo mata a más mujeres en pueblos que en ciudades”, destacó la presidenta de Fademur, Teresa López, durante la rueda de prensa.

Este año, de las 37 mujeres víctimas mortales de violencia de género registradas en España, 15 fueron asesinadas en municipios de menos de 20.000 habitantes. Esto supone el 40,54% del total de mujeres. Desde la organización puntualizaron que el número de mujeres rurales es muy inferior al de urbanas -7.122.107 frente a 17.073.098-, por lo que una comparación en términos relativos por millón de mujeres residentes en municipios rurales concluye que los asesinatos machistas son un 30% superior a los producidos en municipios urbanos. Para reflejar estos datos, la organización ha publicado en la página principal de su web, fademur.es, un contador que recoge el número de víctimas asesinadas por sus conyugues en el ámbito rural.

‘Cultivando Igualdad’

El trabajo de investigación y el material audiovisual que Fademur presentó está enmarcado en su programa ‘Cultivando Igualdad’, que desarrolla con el apoyo del Ministerio de Derechos Sociales y Agenda 2030. ´Cultivando Igualdad´ cuenta con otras muchas iniciativas para conseguir su objetivo de sensibilizar a la sociedad rural contra la violencia machista y mitigarla. En Asturias, están activos proyectos como ‘Cuidando de lo Cuidadores’ con personas mayores. Es un programa específico que “llega a las zonas más remotas, y donde sale muchas veces toda la problemática ligada al rol de las mujeres, a lo que se han callado, a lo que viven en la actualidad. Tratamos de que su cuidado sea para ellas importante en su día a día”, y ´Redmur: Empleo y Emprendimiento´: “aquí se muestra la igualdad desde el punto de vista profesional, desde el crecimiento económico o de oportunidades”.

Por todo ello, la Delegación del Gobierno de Asturias ha concedido a Fademur Asturias una mención especial en el premio ‘Meninas 2021’, por “el trabajo que hemos hecho y que estamos haciendo en materia de violencia de género en las zonas rurales. Es un reconocimiento que también suma y que implica que una institución dentro del Gobierno del Principado de Asturias tiene la vista puesta en lo que estamos haciendo”.