“El futuro lo veo con optimismo. Yo soy rural y quiero seguir siéndolo”

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Rosa María Rodríguez González llegó a la alcaldía en 2011, recogiendo el testigo del socialista Roberto Pérez, tras 32 años de mandato, y convirtiéndose así en la primera mujer en presidir el concejo de Belmonte de Miranda. La política de partido se diluye en los pueblos. Lo realmente importante es quienes lo habitan. El buen funcionamiento del Ayuntamiento parte del “compromiso de los empleados municipales, con el trabajo del equipo de Gobierno y con una oposición constructiva”. Nacida y vecina de San Bartolomé resalta que las competencias de los alcaldes rurales son “continuas, siempre estas disponible. Es nuestra responsabilidad, debemos responder a su apoyo. Es necesario estar aportando siempre”. El municipio, con 208 kilómetros cuadrados distribuidos en 15 parroquias, cuenta con 1.489 habitantes, y más de “el 40% de la población supera los 65 años”. Con un presupuesto que ronda los 2 millones de euros, la prioridad y “mantener y mejorar los servicios básicos y esenciales”.

-Llegó en 2011 a la alcaldía y revalidó su mandato, ya el tercero, en los últimos comicios. ¿Qué le animó a ponerse al frente del Ayuntamiento de su municipio?

-Tenía la inquietud por aportar mi trabajo para ayudar y mejorar Belmonte de Miranda, concejo en el que nací y vivo. Además, me animó a dar el paso el anterior alcalde, Roberto Pérez, con el que llevaba trabajando desde 2007 a través de una concejalía, con el respaldo de mi partido el PSOE.

-De los proyectos que han sacado adelante en estos últimos años, ¿cuáles destacaría?

-Nos tocó formar gobierno en plena crisis económica y nos afectó mucho la reforma de la Ley Local, lo que nos trabó el uso de remanentes y se burocratizó mucho cualquier iniciativa en cuestiones de inversión. Sinceramente, atravesamos momentos muy duros. Después, cuando parecía que reflotábamos  y podíamos comenzar a ejecutar inversiones de más envergadura, no solo en el mantenimiento y mejorara de servicios esenciales y básicos, llegó la Covid-19. Al final, lo que pudimos desarrollar fueron proyectos pequeños pero muy significativos para el concejo sobretodo en materia de conciliación.

-¿Qué tipo de iniciativas?

-Iniciamos la tramitación de la escuela de 0 a 3 años. De hecho, el acondicionamiento de uno de los bajos del Colegio Público en el que se ubicará, lo solicitamos con cargo a los fondos LEADER del Camín Real de la Mesa y, en principio, está aprobado. Asimismo, damos ayudas para el comedor escolar y pusimos en marcha el programa de madrugadores para los niños ya escolarizados. Si por motivos de conciliación laboral de sus progenitores, los estudiantes tienen que acudir antes al centro, tenemos una titulada en Magisterio, a través del Programa Jóvenes Titulados del Gobierno del Principado, con un contrato de prácticas para su atención y cuidado. A su vez, esta profesora nos servirá de apoyo para las clases de adultos.

-¿Qué labor desarrolla?

-Tenemos en marcha un programa para los vecinos que carezcan del certificado de la Educación Secundaria Obligatoria (ESO) o Bachillerato y así puedan preparar y presentarse a las pruebas oficiales. Para ello, trabajamos en colaboración con la Escuela de Adultos de Tineo y esta docente serviría de refuerzo. La formación es una de las prioridades del Ayuntamiento, especialmente cara a promover el empleo. Continuamos con la Estrategia de Turismo Sostenible, muy necesaria para recuperar el impulso del sector.

-Entonces, ¿desarrollan talleres de empleo?

-Estamos trabajando en ello. Años atrás llevamos a cabo un taller de Conservación y Mejora de Montes que fue muy provechoso. Nos ayudó a mejorar sendas, áreas  recreativas o limpiar zonas que había mucho que no se desbrozaban. Por cuestiones de homologación, nos fue muy difícil conseguir algún otro pero es esencial.

-¿Y planes de empleo?

-Todos los años nos sumamos. Casi siempre para peones y para obras concretas. Por otro lado, tenemos una bolsa de empleo propia y una vez al año, por seis meses, contratamos personal.

-En cuanto a telecomunicaciones, ¿qué necesita el concejo?

-Más cobertura móvil para que la conexión a Internet llegue a todo el concejo y más extensión de banda ancha, además de la mejora de los centros de televisión. Esto, sin duda, ayudaría a atraer población. Sin estas mejoras sería inviable incluso fijar población. Para mí es tan necesario como en su día llevar el agua a las casas o la electrificación rural. Si se te cae la línea constantemente es imposible teletrabajar.

-¿Hay cabida para el emprendimiento?

-Sí. Al ser un Ayuntamiento pequeño, nosotros no disponemos de ayudas directas para su financiación, pero si se pueden acoger al LEADER Camín Real de la Mesa y estamos dentro del programa ‘Entama’ de EDP , que respalda el lanzamiento y consolidación de emprendedores locales.

-¿Cómo se pueden asesorar?

A través de la agencia de desarrollo local intentamos orientar de todas las posibilidades al emprendedor, como de las subvenciones susceptibles de aplicarse en el concejo. Nosotros intentamos facilitar toda la parte de licencias y burocracia.

-¿En qué se podría emprender?

-Por ejemplo, no tenemos empresas de turismo activo y, lo que se demostró con esta pandemia es que para cualquier tipo de actuación en el ámbito socio sanitario para el cuidado y acercamiento de servicios a mayores hay cabida. Además, servicios de reparación de nuevas tecnologías. Hay demanda y no hay oferta.

-En cuanto a la mujer, ¿qué salidas profesionales tiene?

-No debería de haber diferencia entre hombre y mujeres. El sector socio sanitario y de cuidado de ancianos siempre ha sido mayoritariamente femenino pero estamos a tiempo de cambiar ese rol. Si hay oportunidad en nuevas tecnologías pues a ello. Animar a las mujeres a formarse en ese ámbito o en cualquier otro en el que estén interesadas.

-¿Cómo fue la gestión durante el Estado de Alarma?

-Con apoyo de la asociación Los Glayus, se hizo un seguimiento telefónico a todos los mayores. Algunos usuarios atendidos por familiares paralizaron la ayuda a domicilio, pero se mantuvo la asistencia telefónica a través de sus auxiliares y los  Servicios Sociales. También se les hacía llegar, con la cooperación de la Policía Local, medicinas o alimentación, incluso acercaban a todos aquellos escolares sin conexión a Internet los deberes y a los ganaderos los crotales junto con mascarillas sanitarias. Labor que compartieron con la Asociación de Vecinos La Voz del Pueblo y la Guardia Civil.

-¿Cómo ve el futuro?

-El futuro lo veo con optimismo. Yo soy rural y quiero seguir siéndolo. Es ahora el momento que debemos de trabajar y adoptar todas las medidas para dotar al medio rural de las infraestructuras necesarias, infraestructuras y telecomunicaciones para atraer y fijar población.