Salomé Samartino: “Aspiro a que Caravia tenga las mismas oportunidades que una ciudad”

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La popular Salomé Samartino está desde 2011 al frente de uno de los concejos menos poblados de la región (507 habitantes). Desde entonces, se embarcó en una intensa e incesante lucha para que Caravia “progrese. Sea un municipio del futuro. Y que los vecinos tengan los mismos derechos y las mismas oportunidades de vida que cualquier ciudadano de una urbe”. Natural de Duyos, compagina su labor pública con un trabajo en la empresa privada. Llegó a la alcaldía tras recibir el apoyo de los dos ediles de Foro Asturias. Y es que la política de partido se diluye en los pueblos. Lo realmente importante es quienes lo habitan.

No obstante, en los últimos comicios revalidó su mandato con mayoría absoluta: “es un orgullo. Es muy motivador que la gente avale tu gestión. Tengo muy buen equipo de Gobierno. En un municipio tan pequeño la política es muy personal, de tu a tu. El valor humano es indispensable”. Sin duda, “poder haber ayudado a los vecinos con algún problema es más gratificante para mí que ejecutar una obra porque los conoces personalmente”. El esfuerzo y el tiempo que se necesita para atender un Ayuntamiento
en el medio rural es un hándicap.

El compromiso con los vecinos es de 24 horas al día. Enclavado entre el Cantábrico y el Sueve y bien comunicado por la autovía A-8, el término municipal caraviense es uno de los municipios que ha resurgido tras la pandemia, convirtiéndose incluso en el único del oriente asturiano que creó empleo en 2020. “Caravia tiene solo 13 kilómetros y medio pero tiene un poco de todo. Tiene buena hostelería y restauración, actividades vinculadas al ocio e industria. Mi aspiración es que el municipio, en cuanto a servicios y sin perder la identidad, proporcione las mismas oportunidades que una cuidad”, aunque entre las acotaciones de la costa, las de la montaña y las de la autovía, “nos limita mucho el desarrollo, pero el entorno es privilegiado”. Entre los objetivos, “desestacionalizar el turismo. Tenemos previsto contratar una empresa que nos elabore un plan estratégico y nos posicione en el mapa dentro y fuera de Asturias. Julio y agosto es fácil llenar, el resto del año debemos vender los recursos que tenemos. El medio rural tiene ahora una oportunidad de futuro, debemos aprovechar las nuevas tecnologías”.

-De los proyectos que han sacado adelante en estos últimos años, ¿cuáles destacaría?
-Las grandes obras son las que no se ven y son realmente las más importantes, las que dan calidad de vida a los ciudadanos. Renovamos, casi al completo, la red de saneamiento del concejo, fundamental para cumplir con la España verde, no contaminar y para que nuestros ríos y playas permanezcan limpios. De hecho, la siguiente inversión irá
encaminada a la telegestión, para comprobar desde el teléfono u ordenador una avería y poder subsanarla lo antes posible. En cuanto a Bienestar Social, incorporamos el servicio de comida a domicilio a mayores a un precio asequible. Así no solo se garantiza que coman saludable sino que al menos una persona los visite cada día porque a veces no tienen contacto con nadie y la época de pandemia fue realmente dura para ellos. Nuestra prioridad es que nuestros mayores puedan vivir de forma autónoma y en su entorno hasta que no quede otra opción.

-¿Cómo se saca adelante un Ayuntamiento pequeño?
-Con esfuerzo, con sacrificio y mirando mucho el céntimo. Tenemos un presupuesto anual de un millón de euros pero este año, aunque siempre cerramos los ejercicios con un remanente positivo, en el mes de abril, en Pleno, hemos aprobado un crédito extraordinario de 460.000 euros procedentes del remanente de los superávits de estos años que no habíamos podido gastar destinado prácticamente a la inversión.

-¿A qué inversiones se refiere?
-De las obras más importantes que sacaremos a licitación próximamente, porque ya está preparado el proyecto, pero que no se ejecutará hasta final del verano para no interrumpir el tráfico en temporada alta para el turismo, la reparación de la N-632 en el tramo urbano entre Caravia Alta, Prado y el Polígono Industrial de Carrales, con una inversión prevista de 110.000 euros. Asimismo, mejoraremos las captaciones y la red de aguas además de cambiar los contadores a inteligentes para cumplir con la normativa antes de 2025. Para ello, contamos con una previsión de gasto de 100.000 euros para la telegestión y los contadores. Por otro lado, redactaremos un proyecto para que la Dirección General de Administración Local ejecute y financie el proyecto de forma bianual de una nave de servicios múltiples con una sala deportiva. También realizaremos una inversión importante en la modernización y mejora de los parques infantiles de Prado y Duesos, además de la mejora de asfaltos y firmes en calles y caminos.

-En cuanto comunicaciones, ¿la extensión de la fibra es una realidad?
-Sí. Partiendo de que el teletrabajo llegó para quedarse, Internet dejó de ser un servicio para convertirse en una infraestructura esencial, sobretodo en los pueblos. Aquí, dependiendo del gremio, un negocio no puede sobrevivir con 500 vecinos. Caravia necesita pequeño comercio, y abrirse al mundo con las nuevas tecnologías para ofrecer sus productos. Hay dos empresas privadas desplegando la fibra, nos quedarían sin cubrir los núcleos rural de Cerracín y Arenal de Morís. Es fundamental para fijar población y también atraerla, y poder ser competitivos. Personas que tengan aquí segunda residencia, que ocupan los meses de verano, podrían alargar la temporada al tener la posibilidad de trabajar desde casa con velocidad, lo que a su vez repercutiría en los negocios de la zona.

-En su concejo, ¿hay cabida para el emprendimiento?
-Por supuesto. El sector turístico tiene futuro, y pequeños negocios como una peluquería, un despacho de pan, un kiosco, además de todo lo susceptible a ser vendido por Internet, que abre un abanico muy importante, también. Caravia no tiene ese tipo de servicios. Justo ahora se acaba de instaurar una clínica fisioterapéutica.

-En cuanto a la mujer, ¿qué salidas profesionales tiene?
-La mujer rural ha sido emprendedora y valiente por naturaleza. Antes, no había visibilidad pero tanto en agricultura como ganadería o negocios de hostelería y comercio, la mujer siempre estuvo presente. Hoy, ya son las titulares de su explotación. Aquí la mujer puede emprender en cualquier sector.